Columna de Opinión: El Cartel De Los Falsos Testigos: El Flagelo De Las Víctimas Y Los Beneficios De Los Victimarios

Nuestro país no ha sido el más ejemplar en justicia en el mundo, pero nunca nuestro sistema judicial había estado tan permeado de escándalos y persecución, como si de una cacería de brujas se tratara por parte de fiscales a personas inocentes para mostrarlos como culpables ante los estrados y al país, desde la posesión de Eduardo Montealegre como Fiscal General de la Nación.

Lo más pavoroso de todo, es que pareciera que este tipo de persecuciones, fuera política del actual Fiscal General; no podemos desconocer que ella se visualizó con el montaje al ex diputado Sigifredo López, a los pocos días del fiscal posesionarse.  Lo que le costó la imagen favorable que tenía la Fiscalía hasta ese entonces. Aunque este mismo reconoció el error del ente acusador y se comprometió ante el país a  que dichos hechos no deben de repetirse, el pan de cada día de la Fiscalía sigue siendo los montajes judiciales, y lo más grave de todo es que no existe actualmente ni una sola condena contra un fiscal o funcionario judicial que haya participado en un montaje, simplemente se han limitado a condenar a los falsos testigos, manteniendo extrañamente impunes a los funcionarios que hacen uso de los testigos falsos otorgándoles grandes puestos, como si el pretender condenar a una ser humano inocente, se tratara del acto más superheroico de la historia. ¿Cómo será el trato con el fiscal y funcionario que ayude a condenar a un inocente a base mentiras: los ayudarán a ser magistrados o les levantaran una placa a su nombre?

Aunque la Unidad de Víctimas de Falsos Testigos, anunció a inicios de este año que hay por lo menos 3.500 casos de falsos testigos y sanciones para ellos, dicha cifra todavía debe seguir en aumento y es alarmante, ya que no basta con que se sancione a los falsos testigos, sino que deben ser sancionados los fiscales e investigadores judiciales que hacen uso de estos para armar montajes judiciales, pues una persona no llega por obra y gracia a un proceso a afirmar falsedades contra alguien, sin recibir nada a cambio.

El problema de este cartel que enluta a la justicia y aterra a la sociedad colombiana, radica en que aunque si hay una sanción legal para aquella persona que mienta en un proceso, las penas impuestas terminan siendo muy inferiores a la de los “delitos” del que dicho sujeto pretendía atribuirle a su víctima; agregándole a ello, que son  muy pocos los testigos falsos que se atreven a decir la verdad del porqué mintieron y a cambio de qué tipo de prebendas realizaron los señalamientos, ya que en la mayoría de los casos, son amenazados para que acepten cargos y no revelen información.

Aunque son muy pocos los testigos falsos que deciden decir la verdad, y la víctima lidera una lucha constante contra la impunidad para recuperar su buen nombre, honra y dignidad, en donde lo único importante es conocer la verdad y recibir justicia, lo que en algunos casos reciben por parte del ente acusador, cuando se pretende judicializar a los verdaderos responsables del montaje es decir, a los funcionarios judiciales, es un mensaje de impunidad total, la cual consiste en la realización de un extraño test de ponderación, que radica en que: “no hay que creerle al testigo falso, ya que es este, quien indujo en error a la Fiscalía”. ¿Por qué al momento de acusar a la víctima no realizan este test, sino qué por el contrario deciden darle plena validez a su declaración? O ¿Es que el hecho de mentir una vez y querer decir la verdad, será qué no debe tenerse en cuenta?

Actualmente en el congreso se lleva a cabo una modificación al Código Penal, a lo que esta problemática no se escapa de los congresistas, pues no hay que olvidar que en el Congreso hay víctimas de este cartel, como lo fueron el senador Luis Fernando Velasco y Horacio Serpa, entre otros. Es a ellos a los que el país hoy debe hacerles un llamado y expresarles que no se puede seguir permitiendo que los autores de los falsos testigos sigan quedando impunes, ya que las víctimas requieren conocer la verdad de su montaje y que además debe de sancionarse a los funcionarios judiciales que prepararon y permitieron el ingreso de los falsos testigos para armar el montaje, para erradicar esta problemática que se ha convertido peor que la guerra que ha vivido el país, pues actualmente nadie está exento a un testigo falso y a un montaje por parte de la Fiscalía.


Autor:Juan Camilo Sanclemente Zamora.


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