Columna: OPROBIOS JUDICIALES

OPROBIOS JUDICIALES


Todos los iconos o efigies que representan la Justicia escenifican a una mujer con los ojos vendados, una desenvainada espada en su mano derecha, y una equilibrada balanza sostenida con su mano izquierda y alejada del corazón. 

De la balanza se dice que es el símbolo de la equidad, el equilibrio, la ponderación y la igualdad en las decisiones aplicadas por la Ley; de la espada, la alegoría de la fuerza, el coraje, el orden, la autoridad y la firmeza; y de la venda en los ojos para indicar que la Justicia deberá aplicarse de manera objetiva, sin favorecimientos, independiente del dinero, el poder o la debilidad e imparcial.

Si el conjunto de la efigie de la Dama de la Justicia, inspirada en la diosa griega Themis, o en la romana Iustitia, representa la fuerza moral con que debe administrarse justicia de manera imparcial y justa en todo el Sistema Judicial ¿por qué entonces la que se administra en Colombia, y en particular, en Cartagena, se aparta de todos estos principios personificados en esta figura? 

Muchos han llegado a comparar la manera desvirtuada como se imparte justicia en Cartagena con la igualmente desvirtuada imagen erigida en el centro del patio interno del Cuartel del Fijo, la cual no tiene los ojos vendados para juzgar con imparcialidad sino descubiertos; la espada de la autoridad no está completa sino fracturada; y la balanza del equilibrio y la equidad no se encuentra apartada del corazón, sino por el contrario, constreñida contra el mismo.

Pareciera entonces hallarse en esta deformada representación de la Justicia las razones del por qué muchas decisiones judiciales impartidas en la ciudad, apartándose de la justeza y de la imparcialidad, parecieran ser dictadas para favorecer al fuerte y afectar al débil.

El sano juicio y el pensamiento crítico de la ciudadanía se escandaliza y no comprende qué motivos o qué razones mueven a un Magistrado del Consejo Seccional de la Judicatura para que otorgue al señor Alcalde de la ciudad, y de manera inexplicable y posiblemente prevaricando, un derecho que posteriormente revoca su Superior. 

¿O por qué a quien por el simple hecho de aceptar cargos por homicidio culposo, estafa y urbanización ilegal, como el señor Wilfran Quiroz, se le exonera de reclusión intramural y se manda a disfrutar de cómoda detención domiciliaria, como si nada hubiera pasado con la muerte de los veintiún trabajadores de sus ilegales construcciones?

Cómo se explica, ¿por qué mientras un Juez de la República otorga mediante fallo de tutela una curul vacante, otro contrariamente decide retirándosela?

¿O por qué un Concejal de Cartagena acusado de los delitos de concusión y fraude electoral ejerce de manera campante mientras dentro del mismo proceso los dos Registradores implicados por los delitos de cohecho, prevaricato por acción y falsedad en documento público se encuentran con detención domiciliaria?

No queda duda de lo oprobiosa que son las  decisiones judiciales en esta ciudad.











Autor: Alvaro Morales


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

No hay comentarios:

Publicar un comentario